MANEJO INTEGRADO
8.Manejo integrado y entomología en salud pública
Las enfermedades transmitidas por vectores son de suma importancia ya que pueden volverse un problema de salud pública son aquellas enfermedades infecciosas propagadas por algunos organismos, como por ejemplo insectos y caracoles, que transportan virus, parásitos y bacterias a humanos. Estas enfermedades representan una alta carga de morbilidad y mortalidad para las personas, familia y comunidad sobre todo en regiones de escasos recursos, lo cual conlleva a altos costos y sobrecargas de los sistemas de salud de los países.
El manejo integrado de vectores es todo un proceso decisorio con el objetivo de reducir o interrumpir la transmisión vectorial de las enfermedades.
Estos rasgos están basados en:
- Selección de métodos basados en el conocimiento de la biología de vectores locales, transmisión de la enfermedad y morbilidad.
- Utilización de una variedad de intervenciones a menudo en combinación y sinérgicamente.
- La colaboración del sector de salud y otros sectores públicos y privados que repercuten en la reproducción de vectores y sus criaderos.
- Participación comprometida de comunidades.
- Un marco de salud pública reglamentario y legislativo.
- Uso racional de insecticidas.
- Buenas prácticas gerenciales.
Líneas estratégicas de acción
CHIKUNGUNYA:
- Las personas a las que se haya diagnosticado fiebre chikungunya deben procurar no ser picadas de nuevo por mosquitos durante la primera semana de la enfermedad, pues en ese periodo pueden tener virus en la sangre que podrían ser ingeridos por nuevos mosquitos, que, a su vez, podrían infectar a otras personas.
- Reducir el número de depósitos de agua naturales y artificiales que les puedan servir de criaderos a los mosquitos.
- Rociar insecticidas en el entorno para matar a los mosquitos.
- Se recomienda llevar ropa que reduzca al mínimo la exposición de la piel a los vectores durante el día y aplicar repelentes en la piel o en la ropa.
- Uso de mosquiteros tratados con insecticidas los cuales proporcionan una buena protección para las personas que duermen durante el día.
La proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es un importante factor de riesgo para el dengue. Hoy por hoy, el método principal para controlar o prevenir la transmisión del virus del dengue consiste en luchar contra los mosquitos vectores. Para ello se deben adoptar las siguientes medidas:
● Prevención de la reproducción de mosquitos:
- Evitar que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevos mediante el ordenamiento y la modificación del medio ambiente.
- Eliminar correctamente
los desechos sólidos y los hábitats artificiales que puedan acumular agua.
- Cubrir, vaciar y limpiar
cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico evitando dejarlos en una posición que almacene agua sucia.
- Aplicar insecticidas
adecuados a los recipientes en que se almacena agua a la intemperie.
● Protección personal
contra las picaduras de mosquito:
- Utilizar medidas de protección personal en el hogar, como mosquiteros en las ventanas, repelentes, espirales y vaporizadores.
- Llevar ropa que reduzca al mínimo la exposición cutánea a los mosquitos.
● Implicación comunitaria:
- Informar a la comunidad sobre los riesgos de las enfermedades transmitidas por mosquitos.
- Colaborar con la
comunidad para mejorar su participación y movilización a fin de lograr un
control permanente de los vectores.
● Vigilancia activa de los
virus y los mosquitos:
- Vigilar activamente la
abundancia de vectores y las especies presentes para determinar la eficacia de
las intervenciones de control.
- Supervisar
prospectivamente la prevalencia de virus en la población de mosquitos, llevando
a cabo un análisis activo de las recolecciones de mosquitos centinela.
- La vigilancia de los
vectores puede combinarse con la vigilancia clínica y ambiental.
● El diagnóstico temprano y la atención eficaz a los casos reducen la prevalencia
de la enfermedad y previenen la discapacidad y la muerte, ayudando a reducir la
transmisión y a controlar la propagación y la carga de la enfermedad.
Actualmente hay fármacos muy eficaces y seguros contra la leishmaniasis,
especialmente contra la forma visceral, aunque su uso puede resultar difícil.
El acceso a estos medicamentos ha mejorado de forma significativa gracias a un
programa de precios negociado por la OMS y a un programa de donación de
medicamentos a través de la Organización.
● La lucha antivectorial ayuda a reducir o interrumpir la
transmisión de la enfermedad porque reduce el número de flebótomos. Entre los
métodos de control figuran los insecticidas en aerosol, los mosquiteros
tratados con insecticida, la gestión del medio ambiente y la protección
personal.
● La vigilancia eficaz de la enfermedad es importante para su
monitorización oportuna y la adopción de medidas durante las epidemias y las
situaciones en las que hay una elevada tasa de letalidad a pesar del
tratamiento.
● El control de los reservorios animales resulta complejo y debe
adaptarse a la situación local.
Según la zona geográfica, la OMS recomienda los siguientes
métodos de prevención y control:
● Rociamiento de las casas
y sus alrededores con insecticidas de acción residual;
● Mejora de las viviendas y
su limpieza para prevenir la infestación por el vector;
● Medidas preventivas
personales, como el empleo de mosquiteros; buenas prácticas higiénicas en la
preparación, el transporte, el almacenamiento y el consumo de los alimentos;
● Desarrollo de actividades
de información, educación y comunicación contextualizadas para los diferentes
actores y escenarios sobre las medidas preventivas y los instrumentos de
vigilancia;
● Cribado de la sangre
donada;
● Pruebas de cribado en
órganos, tejidos o células donados y en los receptores de estos;
● Acceso al diagnóstico y
el tratamiento para las personas en las que esté indicado o recomendado el
tratamiento antiparasitario, especialmente los niños y las mujeres en edad
fecunda antes del embarazo, y
Prevención
Los mosquitos del género Aedes se crían en pequeñas acumulaciones
de agua. La protección contra las picaduras de mosquitos durante el día y al
anochecer es fundamental para prevenir la infección por zika. Se debe prestar
especial atención a la prevención de las picaduras de mosquitos entre las
embarazadas, las mujeres en edad fecunda y los niños pequeños.
Las medidas de protección consisten:
- Usar ropa
(preferiblemente de colores claros) que cubra al máximo el cuerpo
- Instalar barreras
físicas (mosquiteros) en los edificios
- Mantener puertas y
ventanas cerradas
- Utilizar repelentes
de insectos
- Eliminar criaderos cubriendo los depósitos de agua, eliminando el agua residual de floreros y macetas y eliminando la basura y los neumáticos usados.
- El uso de larvicidas e insecticidas para reducir las poblaciones de mosquitos y la propagación de la enfermedad.
Aunque es un tema que se
sigue investigando activamente, todavía no hay vacunas para prevenir ni tratar
la infección por el virus de Zika.
El virus se puede transmitir de la
madre al feto y producir microcefalia (cabeza de tamaño inferior al normal) y
otras malformaciones congénitas, que constituyen el síndrome congénito por el
virus de Zika.
El virus de Zika puede transmitirse
en el curso de una relación sexual, hecho que resulta preocupante porque hay
una asociación entre la infección y los desenlaces gestacionales y fetales
adversos.
Respuesta de la OMS
La OMS colabora con los países para
controlar la enfermedad por el virus de Zika mediante la adopción de las
medidas definidas en el Marco de
respuesta estratégica al zika:
● Avanzar en la
investigación de la prevención, vigilancia y control de la infección y sus
complicaciones.
● Crear, reforzar y poner
en marcha sistemas integrados de vigilancia de la infección y sus
complicaciones.
● Reforzar la capacidad de
los laboratorios de todo el mundo para realizar pruebas de detección del virus
de Zika.
● Respaldar los esfuerzos
mundiales por aplicar y monitorear estrategias de control de vectores
destinadas a reducir las poblaciones de Aedes.
● Reforzar la atención y el
apoyo a los niños afectados por las complicaciones de la infección por el virus
de Zika y a sus familias
- Informar
a la población en el momento en que la peste zoonótica esté presente en su
entorno.
- Recomendar
a la población que tomen precauciones contra las picaduras de pulgas y no
manipulen cadáveres de animales.
- Debe
evitarse todo contacto directo con tejidos y líquidos corporales infectados.
- Deben
aplicarse las precauciones generales durante el contacto con pacientes
posiblemente infectados y la obtención de muestras.
Vacunación
La OMS no recomienda la vacunación,
excepto para grupos de alto riesgo (por ejemplo, personal de laboratorio
expuesto constantemente al riesgo de contaminación y profesionales sanitarios).
Gestión de los brotes de peste
- Localización y eliminación de la fuente de
infección: detectar la fuente más probable de
infección en la zona donde han estado expuestas las personas afectadas;
por lo general, hay que buscar zonas donde se haya registrado la muerte de
un gran número de animales pequeños. Aplicar procedimientos apropiados de
prevención y control de infecciones.
- Protección del personal sanitario: informarlos
y capacitarlos en materia de prevención y control de la infección. El
personal en contacto directo con pacientes con peste neumónica debe
adoptar precauciones generales y recibir profilaxis con antibióticos
durante 7 días, o al menos mientras estén expuestos a pacientes
infectados.
- Tratamiento correcto: verificar
que se administra a los pacientes un tratamiento antibiótico adecuado y
que las existencias locales de antibióticos son suficientes.
- Aislamiento de los pacientes con peste neumónica para
que no infecten a otros a través de las gotículas respiratorias. La
utilización de mascarillas por estos pacientes puede reducir la
propagación.
- Vigilancia: identificar y
seguir a los contactos íntimos de los pacientes con peste neumónica y
administrarles quimioprofilaxis durante 7 días. También deben recibir
quimioprofilaxis las demás personas que vivan en la misma casa que los
pacientes con peste bubónica.
- Obtención de muestras con
todas las precauciones de prevención y control de infecciones, y envío al
laboratorio para análisis.
- Desinfección: se recomienda
lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o frotárselas con
alcohol. Otras zonas más extensas pueden desinfectarse con una solución de
lejía doméstica al 10%, cuya preparación se repetirá cada día.
- Observancia de prácticas de inhumación sin
riesgos: Debe abandonarse el rociado de la cara y el
tórax de los cadáveres con sospecha de peste neumónica. Esas zonas deben
cubrirse con un paño impregnado en desinfectante o un material absorbente.
Vigilancia y control
La estrategia de la OMS para controlar la esquistosomiasis se centra en la reducción del número de casos mediante el tratamiento periódico y focalizado con prazicuantel mediante el tratamiento a gran escala (quimioprofilaxis) de las poblaciones afectadas. Esto implica el tratamiento periódico de todas las personas pertenecientes a grupos de riesgo. En algunos países con baja transmisión de la enfermedad se debería procurar interrumpir dicha transmisión.
- Los niños en edad preescolar.
- Los niños en edad escolar de las zonas donde la enfermedad es endémica.
- Los adultos considerados en riesgo en las zonas donde la enfermedad es endémica y las personas cuyos trabajos impliquen contacto con aguas infestadas, como la pesca, las labores agrícolas o la irrigación, así como las mujeres cuyas tareas domésticas las pongan en contacto con aguas infestadas.
- Las comunidades enteras residentes en zonas donde la enfermedad sea altamente endémica.
La OMS recomienda el tratamiento de los niños en edad preescolar; sin embargo en estos momentos no existe una formulación adecuada de prazicuantel para incluirlos en los programas actuales de tratamiento a gran escala. Se está elaborando una formulación pediátrica de prazicuantel y cuando esté disponible, se incluirá a los niños en edad preescolar en las campañas de tratamiento a gran escala (quimioprofilaxis).
La frecuencia del tratamiento depende de la prevalencia de la infección en los niños de edad escolar. En zonas con transmisión alta, el tratamiento puede tener que repetirse anualmente durante varios años. El seguimiento es esencial para determinar los efectos de las intervenciones de control.
Una de las principales limitaciones del control de la esquistosomiasis es la escasa disponibilidad del prazicuantel, especialmente para el tratamiento de adultos.
El prazicuantel es el tratamiento recomendado contra todas las formas de esquistosomiasis. Es eficaz, seguro y de bajo costo. Aunque puede haber reinfección tras el tratamiento, el riesgo de padecer enfermedad grave disminuye, e incluso se revierte cuando el tratamiento se inicia y repite en la infancia.
ONCOCERCOSIS
- Desde 1995 no se presentan en las Américas casos nuevos de ceguera por oncocercosis.
- En el 2013, Colombia se convirtió en el primer país del mundo en recibir la verificación de la eliminación de la oncocercosis por parte de la OMS, seguido de Ecuador en el 2014, México en el 2015, y Guatemala en el 2016.
- El área Yanomami en la región de Amazonas, compartida por Brasil y Venezuela, es la única área aún con transmisión activa en las Américas y constituye el principal desafío para lograr la eliminación regional de la oncocercosis.
- Se estima que aproximadamente 28.200 personas en los 2 países mencionados, aún necesitan tratamiento periódico (por lo menos cada 6 meses) continuo con ivermectina. Esta medicina antiparasitaria ha sido donada a los países que la han requerido por el Programa de Donación de Mectizan.
- La oncocercosis una enfermedad parasitaria causada por la Onchocerca volvulus, que es transmitida a los humanos por las moscas negras. Se la conoce como “ceguera de los ríos” porque las larvas de la mosca negra se reproducen en ríos de corriente rápida.
- Entre sus síntomas se encuentran prurito intenso, afecciones cutáneas desfigurantes y discapacidad visual, que puede llegar a la ceguera permanente.
- A nivel mundial, se estima que hay alrededor de 18 millones de personas infectadas y cerca de 270.000 están ciegas debido a la oncocercosis. Esta enfermedad es endémica en África, donde es la principal causa de ceguera, y también en áreas focalizadas en las Américas, actualmente solo en Brasil y Venezuela, donde fue introducida a través del comercio de esclavos.
- En 1994, los Estados Miembros de la OMS apoyaron la distribución masiva de ivermectina para la eliminación de la oncocercosis, y llamaron al desarrollo y la difusión de los métodos epidemiológicos para la evaluación y/o mapeo de la oncocercosis en los países endémicos.
- En 2016, el Consejo Directivo de la OPS/OMS aprobó la Resolución CD55.R9, con el objetivo de implementar un plan para eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas, entre las que se incluye la oncocercosis, en las áreas en donde aún persiste su transmisión.
- La OPS/OMS es un socio activo del Programa para la Eliminación de la oncocercosis en las Américas (OEPA, por su sigla en inglés), una iniciativa regional que apoya los esfuerzos de los gobiernos para eliminar la enfermedad en la Región. Esta iniciativa es auspiciada por el Centro Carter y apoyado por el Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés), el Programa de Donación de Mectizan® y otros socios.
Reducción del riesgo de infección de las personas
Como no hay vacuna, la única manera de reducir la frecuencia de la infección en los seres humanos es mediante la concientización acerca de los factores de riesgo y la educación de la gente con respecto a las medidas que pueden adoptar para reducir la exposición al virus.
Los mensajes educativos de salud pública deben concentrarse en lo siguiente:
- Reducir el riesgo de transmisión por los mosquitos. Las medidas para prevenir la transmisión deben centrarse inicialmente en la protección personal y comunitaria contra las picaduras de mosquitos mediante el uso de mosquiteros, repelente de insectos, uso de ropas de color claro (camisa de manga larga y pantalón) y evitar las actividades al aire libre en horas en que los mosquitos pican más. Además, los programas comunitarios deben alentar a las comunidades a destruir los criaderos de mosquitos en las zonas residenciales.
- Reducir el riesgo de transmisión de los animales a los seres humanos. Hay que usar guantes y otras ropas protectoras cuando se manipulan animales enfermos o sus tejidos y durante las operaciones de matanza de animales.
- Reducir el riesgo de transmisión por transfusión sanguínea o trasplante de órganos. Las restricciones a la donación de sangre y órganos y las pruebas de laboratorio para el tamizaje se deben considerar cuando hay brotes epidémicos en las zonas afectadas, una vez que se haya evaluado la situación epidemiológica local o regional.
Control del vector
La prevención eficaz de las infecciones humanas por el virus del Nilo Occidental depende de la creación de programas completos e integrados de vigilancia y control de los mosquitos en las zonas donde se asienta el virus. Se deben efectuar estudios para reconocer las especies locales de mosquitos que intervienen en la transmisión, en particular las que pudieran servir de «puente» entre las aves y las personas. Hay que hacer hincapié en las medidas de control integradas, como son la reducción de las fuentes (con la participación de la comunidad), la gestión de los recursos hídricos, y la aplicación de productos químicos o el uso de métodos biológicos.
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